Temperatura y humedad relativa.
Un termohigrómetro doméstico suele mostrar la temperatura y la humedad relativa del aire. Ese porcentaje describe cuánta humedad contiene el aire en relación con la máxima que podría contener a esa temperatura; no es una medición directa de la humedad dentro de una pared.
La EPA recomienda mantener la humedad interior por debajo del 60 % y, cuando sea posible, entre el 30 % y el 50 %. Ese rango sirve como referencia general, no como diagnóstico automático de cada vivienda.
Si una pared tiene una mancha, el aparato puede aportar contexto ambiental, pero no demuestra de dónde llega el agua. Hay que combinar la lectura con el lugar, el momento, la ventilación y la evolución de la señal.
Lo sencillo suele ser suficiente para empezar.
Para observar patrones en casa no necesitas que una herramienta prometa más de lo que puede ofrecer. Estas son las características que sí tienen sentido comparar:
- Lectura clara: una pantalla fácil de ver evita errores al anotar los datos.
- Temperatura y humedad juntas: ver ambas variables ayuda a interpretar cambios del ambiente.
- Máximos y mínimos: sirven para detectar si una habitación cambia mucho aunque no estés presente.
- Más de una unidad: puede ser útil para comparar una habitación problemática con otra de referencia.
- Ubicación flexible: debe poder colocarse lejos de radiadores, ventanas abiertas, baños y corrientes directas.
- Consumo razonable: si funciona con pilas, conviene que el cambio sea sencillo y que la pantalla no dependa de una aplicación.
No compres un aparato más complejo de lo necesario.
| Si quieres… | Busca… | No necesitas empezar por… |
|---|---|---|
| Conocer el ambiente de una habitación | Un termohigrómetro sencillo, visible y fácil de leer. | Una estación meteorológica con muchas funciones. |
| Comparar dos habitaciones | Dos unidades iguales o lecturas tomadas con el mismo aparato. | Comparar modelos distintos como si fueran idénticos. |
| Ver cambios durante el día | Memoria de máximos y mínimos o registro en una app. | Un sensor que solo muestra el valor del momento. |
| Investigar una pared dañada | El termohigrómetro como contexto, junto con fotos y registro. | Confundirlo con un medidor de humedad de materiales. |
La colocación importa más que una cifra aislada.
- Colócalo en la habitación que quieres observar, a una altura habitual y lejos de fuentes directas de calor o vapor.
- Deja que se estabilice antes de tomar la primera lectura y anota fecha, hora y situación.
- Repite la lectura a horas parecidas durante varios días.
- Registra duchas, cocina, ropa tendida, ventilación, calefacción y lluvia.
- Si comparas habitaciones, usa la misma hora y condiciones parecidas.
Un cambio aislado no cuenta toda la historia. Lo útil es comprobar si la lectura acompaña a la condensación, al olor o a la mancha que estás observando.
Medir no es diagnosticar.
La humedad relativa depende de la temperatura y del lugar exacto donde tomes la lectura. Además, un aparato doméstico puede tener un margen de error y no sustituye una inspección cuando hay agua activa, daños que crecen o señales que reaparecen.
Si hay una fuga, agua cerca de electricidad, pintura abombada, techo dañado o una mancha que aumenta, prioriza la seguridad y la revisión del origen. El medidor puede documentar; no debe retrasar una reparación necesaria.
Fuentes y criterio
- US EPA · Care for Your Air: recomienda mantener la humedad interior entre el 30 % y el 50 % y utilizar un medidor de humedad para observarla.
- US EPA · A Brief Guide to Mold, Moisture and Your Home: indica que la humedad relativa puede medirse con un medidor y que controlar la fuente de agua es esencial.
- GOV.UK · Damp and mould in the home: recuerda que la condensación, las entradas de agua y las fugas son situaciones distintas que requieren observar su contexto.